Diario de Berlín, día 3: free city tour, Hackesche Höfe y cabaret

DÍA 3, VIERNES 26 MAYO 2017

Nos levantamos sobre las 8:30, nos duchamos según los turnos que habíamos organizado la noche anterior y bajamos a desayunar a OLIVE, una cafetería que estaba muy cerca del apartamento. Miriam se quedó en el piso, pues sólo toma café (que había en la casa, no sabemos si cortesía del dueño o de los anteriores alquilados) y así se podía duchar tranquilamente.

Café Oliva en Berlín

Café Oliva en Berlín

Pedimos café, té, empanadillas, bollos, etc., pagando sólo 10€ por todo, lo que nos pareció una auténtica ganga. Volvimos al piso y acabamos de prepararnos, pues habíamos reservado plazas para el city tour gratuito de SANDEMANSAquí os dejo el enlace a su web, en donde podréis reservar plaza para esta visita y otras de pago.

Puerta de Brandenurgo

El punto de encuentro era a las 12 en la Puerta de Brandemburgo así que cogimos el metro en Frankfurten Tor, que estaba a pocos minutos del apartamento, y en unos veinte minutos salimos en la parada de Friedrich Strasse. De allí caminamos por Unterdenlinden Strasse, que es la amplia avenida que lleva hasta la PUERTA DE BRANDENBURGO. Una vez en la plaza, a pesar del mogollón de gente que había, enseguida vimos los paraguas rojos de los guías de Sandemans. Les enseñé al chico que sostenía el paraguas la reserva en la pantalla del móvil y a cambio me dieron 6 tarjetas amarillas con números correlativos. Como ya habíamos hecho este tipo de actividad en otras ciudades, nos pareció interesante para tener una visión global de la ciudad y su historia, y fue todo un acierto. En este caso fue menos divertido que en Londres o en Sofía, pero es que la historia de Berlín tampoco acompañaba al humor…

Free Tour Sandemans en Berlin

Al poco aparecieron dos guías que nos repartieron en dos grupos según los números de las tarjetas amarillas. A nosotros nos tocó una chica llamada Camino. La visita duró 3 horas, en la que nos resumió la historia de Berlín y Alemania, las Guerras Mundiales, la construcción del muro, su destrucción, etc., pero también nos contó un montón de anécdotas curiosas sobre la ciudad.

Free Tour Berlin con Sandemans

Para entender bien qué ocurrió en la ciudad nos explicó que tras el fin de la II Guerra Mundial Alemania fue repartida entre Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Rusia. A su vez la ciudad de Berlín, que era un botín muy apreciado, fue repartida de la misma manera. El Este estaba dominado por Rusia (RDA) y quería proteger a su población del Estado socialista de Alemania del oeste (RFA) por lo que se levantó un muro que aisló la zona Oeste como una isla dentro del poder soviético.  En realidad el muro impidió el movimiento de población del Este al Oeste, desconociendo la cifra exacta de personas muertas durante el intento de cruzar de un lado al otro. El muro no cayó hasta 1989, tras casi 30 años tras su construcción.

Hicimos varias paradas para ver puntos emblemáticos de la ciudad, entre otros:

MONUMENTO A LOS JUDÍOS DE EUROPA ASESINADOS: se trata de más de dos mil bloques de hormigón de diferentes alturas por entre los cuales se puede caminar; hay además un pequeño museo en la parte baja con información pero no lo visitamos.

Monumento a los judíos de Berlín

BÚNKER: Camino no mostró el lugar donde al parecer se ubicó el búnker en donde se suicidaron Adolf Hitler y Eva Braun, además de contarnos más detalles de este episodio que no os voy a desvelar por si hacéis la visita.

MURO DE BERLÍN: durante el trayecto observamos restos de Muro, que se erigió el 12 de Agosto de 1961, contando con 155 kilómetros. Finalmente se tiró el 9 de Noviembre de 1989.

TRABANT: se trata del automóvil utilizado en la Alemania comunista, muy simple pero que duraba muchos años, pues la espera hasta que lo entregaban a cada familia podía ser de al menos diez años.

CHECKPOINT CHARLIE: fue el paso fronterizo más famoso del Muro, en Friedrichstrasse. Por lo que nos explicó la guía se llamaba así porque era el tercer paso y de ahí la letra C/Charlie del alfabeto fonético de la OTAN. Nos contó también la historia de Peter Fechter, un ciudadano que intentó huir y fue lesionado, muriendo en la zona de control sin que nadie de ninguno de los dos bandos acudiese a auxiliarlo por desconfianza de ser también abatido. Actualmente hay un museo con el mismo nombre en la zona el que podréis conocer más detalles sobre el muro y las personas que intentaron atravesarlo.

GENDARMENMARKT: preciosa plaza en la que se encuentran el Konzerthaus y dos iglesias barrocas gemelas.

Berlin
Konzerthaus
Berlín
Una de las iglesias gemelas

 –ÓPERA: en la plaza en donde se encuentra la Ópera tuvo lugar la quema de libros en 1933 bajo las directrices de la Federación Nazi de estudiantes (de escritores opositores o no simpatizantes con el régimen nazi). En la actualidad hay un monumento subterráneo que se ve desde un cristal. Aquí también está la Universidad Humboldt por la que han pasado grandes científicos e intelectuales como Albert Einstein, Max Planck, Karl Marx, Arthur Schopenhauer, etc.

Berlín
Universidad Humboldt
Berlín
Placa conmemorativa
Berlín
Recuerdo de la quema de libros

Por cierto, durante la visita a pie, hicimos un descanso en un bar con el que ya tienen un acuerdo para ir al baño sin consumir. Nosotras aprovechamos para tomar algo y comer unos Bretzels; además compramos los tickets para la excursión al campo de concentración de Sachsenhausen (16€ por persona salvo yo, 12€ con el carnet de la Universidad) para ir el sábado.

A las 15:30 acabó la visita, le dimos propina a la guía y le preguntamos por un sitio para comer por la zona de Hackesche Höfe (luego os explicaré en qué consiste), a donde queríamos ir a dar una vuelta después, recomendándonos la Cervecería Lemke. Hackesche Höfe se encuentra en el barrio judío de Mitte, muy cerca de la famosa ISLA DE LOS MUSEOS, que atravesamos a pie y la verdad es que es bien bonita. Tuvimos además la suerte de cruzarnos con una boda.

A continuación nos encontramos con la animada plaza de Hackescher Markt, llena de terrazas y restaurantes, aprovechando que hacía muy buen día. Finalmente llegamos al restaurante que nos había recomendado la guía, LEMKE, en la calle Dircksenstrasse, S-Bahnbogen 143. Tienen varias cervezas propias que recomiendan maridar con según qué platos. Nos sentamos en una terraza exterior que tienen muy agradable y pedimos un plato para cada una (salchichas, una hamburguesa y un codillo), estaba todo muy bueno. Pagamos 94’5€, es decir, 15,75€ por persona, lo cual me pareció un buen precio (desde luego mi codillo era gigante). Aquí os dejo el enlace a la opinión y fotos que subí a Tripadvisor.

Tras la comida nos acercamos a HÄCKESCHE HÖFE, a cinco minutos o menos caminando de Lemke, que consiste de una serie de manzanas con patios interiores comunicados entre sí; fueron construidos a principios del siglo XX para viviendas, oficinas y pequeñas fábricas. Los edificios que allí veréis son preciosos, de estilo modernista, y albergan en su interior terrazas, bares, tiendas de diseño, teatros, etc. Al parecer es el mayor conjunto de patios cerrados del país, declarados Monumento Histórico en 1972. Os recomiendo que os dejéis llevar por los callejones y exploréis todos los rincones.

Allí aprovechamos para tomar un rico helado y visitar la tienda de Ampelmann que hay en uno de los patios. Éste es el famoso y diferente muñequito que aparece en los semáforos de Berlín cuando se ponen en verde. Por lo que nos contó la guía durante la visita, debido al gran número de accidentes de tráfico se diseñó un dibujo comprensible para todas las personas. En la tienda encontraréis camisetas, imanes, gominolas (hay para probar, están buenas), bolsos, etc.  Yo compré, aprovechando una oferta, cuatro imanes por 10€.

Esa tarde todas iban al concierto de Bruno Mars menos Elena y yo, por lo tanto ellas volvieron para el piso con el fin de dejar las bolsas, ducharse y marchar para el Estadio. Elena y yo nos quedamos por la zona de los patios y nos animamos a comprar entradas para el CABARET CAMALEÓN, en donde había un espectáculo de música jazz y acrobacias. Pagamos 45€/34€ estudiante por cada entrada.

Como hasta las 20 horas no empezaba nos dimos una vuelta por el barrio, que es bien bonito. Entramos en una tienda muy rara en la que vendían láminas, libros, etc., y vimos un libro de fotos de personas desnudas que nos dejó pasmadas. Entramos en estupendos cafés, tiendas, etc. Aquí os dejo en enlace a la opinión y fotos que subí a Tripadvisor.

Sobre las 19:30 entramos finalmente en el CABARET CAMALEON, llevándonos una azafata a una mesa en la que ya había un matrimonio mayor alemán (las mesas se comparten hasta completarlas). Las camareras pasaban tomando comandas, pues se puede comer y beber a un precio bastante razonable. Nosotras pedimos dos cervezas grandes, pagando al final del espectáculo 9’6€.

El espectáculo duró dos horas, con unos 10-15 de descanso ente los dos actos, y consistió en una varieté de acrobacias con músicos de fondo que animaban el local. Se trata de una compañía australiana por lo que sólo dijeron unas frases en alemán y otras pocas en inglés a lo largo del espectáculo. Estuvo entretenido pero para mi gusto caro como para pagar 45€.

Al salir nos fuimos a ver la IGLESIA KAISER WILHELM, también apodada la MUELA PICADA, que está en la avenida  Kurfürstendamm, llena de tiendas de lujo, cochazos, etc. Se construyó a finales del siglo XIX, de estilo neorrománico, y fue destruida tras la II Guerra Mundial, conservándola tal y como quedó (de ahí el nombre). Cuando llegamos estaba cerrada y vallada por la Policía, no sabemos muy bien porqué. Las chicas acababan de salir del concierto y acordamos con ellas ir a tomar algo en el barrio en donde está el apartamento. Elena y yo compramos unas empanadillas en la tienda donde habíamos desayunado, antes de ir para el apartamento, para cenar algo.

Cuando nos estábamos acercando al mismo nos llamaron nuevamente diciendo que ya habían llegado al apartamento y que había mucha policía por la calle, que les parecía que estaban haciendo un registro en uno de los edificios cercanos y que entonces se iban para el piso. Nosotros sin embargo, cuando llegamos a la calle, no vimos a nadie, así que al final no tomamos nada, sino que nos reunimos con ellas y estuvimos charlando un buen rato en el apartamento antes de dormir.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*