Diario de Candanchú, día 5: El Portón de Jaca y El Montañés de Biescas

VIERNES 09/03/2018

Tras desayunar subimos con los equipos para la estación pero resulta que como había llovido la nieve estaba bastante blanda.Al cabo de un par de horas yo no podía más con el dolor de tibias y pies así que volvimos al hotel antes de lo esperado.  Al poco de llegar al cuarto se puso a llover y ya no paró en todo el día…

Candanchu

Llamamos al restaurante EL PORTÓN DE JACA y reservamos mesa, pues teníamos ganas de repetir. Antes de ir para allí reservamos una hora de spa en el hotel, lo que nos vino fenomenal tras varios días de esquí.

En El Portón nos habían preparado un Menú Degustación que consistió en los siguientes platos:

-Aperitivos a base de Crema de calabaza, Alioli y Tempura de bacon

Restaurante El Porton de Jaca

-Carpaccio de cigala con wakame, helado de lima y romero

Restaurante El Porton de Jaca

-Falso tallarín de col con langostinos y anchoa

Restaurante El Porton de Jaca

-Carabinero con huevo a baja temperatura, confitura de tomate y orégano

Restaurante El Porton de Jaca

-Salmón con shiitake, vinagreta de mostaza y salsa teriyaki casera

Restaurante El Porton de Jaca

-Carrillera de ternera con panko y confitura de higo

Restaurante El Porton de Jaca

-Merengue gratinado con salsa de mango y helado de vainilla

Restaurante El Porton de Jaca

Para beber Fran había seleccionado estas dos botellas de vino:

-Aldahara Rasé Chardonnay 2015, con seis meses de crianza en madera, DO Somontano

Aldahara Rase en Restaurante El Porton de Jaca

-Aldahara Crianza 2015, elaborado a base de Syrah, Cabernet Sauvignon y Merlot, DO Somontano.

Aldahara Crianza en Restaurante El Porton de Jaca

Pagamos por este estupendo menú (30€/persona) y los vinos un total de 90€, lo que nos pareció una gran relación calidad-precio. Nos quedamos charlando con Fran y Mar hasta casi las siete de la tarde, fue una muy agradable velada.

Jaca
Foto con nuestros amigos de El Portón

Al salir del restaurante nos dirigimos a la Ciudadaela o Castillo de San Pedro, pues queríamos visitar el interior, pero cuando llegamos a la puerta nos dijeron que estaban cerrando así que queda pendiente para la próxima vez. Forma parte de la red de defensas militares pirenaicas y su construcción se llevo a cabo durante los siglos XVI-XVII.

Jaca
Entrada a la Ciudadela

Mar y Fran nos recomendaron probar EL MONTAÑÉS, en Biescas, así que directamente nos reservaron ellos una mesa para cenar a las 22, pues esa era la última noche que pasaríamos por la zona; iba a ser una jornada gastronómica en toda regla…

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

Fuimos a descansar un poco y luego arrancamos en dirección a Biescas. No pudimos ver el paisaje durante el camino, pues no paró de llover en toda la tarde… Cuando llegamos nos sentaron en la única mesa que había libre, de hecho llegaron varios grupos de personas más tarde pero no pudieron quedarse a cenar porque el local estaba completo.

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

Tienen un sistema de carta un tanto curioso, pues sólo ofrecen un menú del día por 20€y un menú de noche por 25€ que consisten en dos platos, postre y bebida. Se puede cambiar algún plato por otros que hay en un listado de sugerencias, pagando la diferencia. Nada más llegar nos sirvieron un aperitivo de la casa:

-Crema de col y pimentón

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

Nosotros pedimos los siguientes primeros:

-Menestra de verduras con crema de apionabo

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

-Noodles de marisco al estilo camboyano con mejillones

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

Como segundos platos:

-Cochinillo confitado, deshuesado y crujiente con salsa ácida

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

-Hamburugesa de vaca de La Finca con salsa barbacoa y chutney de mango

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

Para los postres nos decidimos por los siguientes:

-Pannacotta lemon curd

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

-Cheescake

Restaurante EL MONTAÑÉS de Biescas

Estaba todo muy rico pero las raciones eran enormes así que yo no pude acabar todo, una pena…

Quisimos probar un vino de la zona así que Jorge, el Jefe de Sala, nos recomendó uno de los Vinos del desierto 2015 de Fernando Mir a base de Garnacha, Cariñena y Syrah, llamado Sed, que lleva una crianza en roble americano de un año.

Vino del desierto SED

Pagamos por todo 79€. Para variar nos quedamos charlando hasta tarde con Jorge, quien nos contó que lleva el local junto con su pareja, que es la cocinera. Iniciaron el proyecto hace unos 6 años, aprendiendo todos los días algo nuevo, pues él no procedía del mundo de la Hostelería. Fue un auténtico placer conocerlo, pues es muy agradable y simpático. Aquí teneis mas fotos del local.

Tras la fantástica jornada gastronómica nos dirigimos de vuelta a nuestro hotel de Canfranc a descansar, trayecto en el que la lluvia no nos perdonó ni un segundo.

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