Diario de USA, día 14: Nueva Orleans

SÁBADO 30 SEPTIEMBRE 2017

Nos despertamos sobre las 8, nos vestimos y salimos del cuarto en busca del desayuno. En el comedor había dos chicas suecas que estaban alojadas también en The Burgundy y que ya habíamos conocido el día anterior. El dueño de la casa había salido pero había dejado todo preparado: fruta, bollos, infusiones, cafés (el mejor que tomamos durante nuestra estancia en USA), mermeladas caseras, bagels, tostadas, etc.

The Burgundy por el día
The Burgundy
Salón
The Burgundy
Jardín y jacuzzy

Cuando apareció el dueño del alojamiento le preguntamos si había opción de poner una lavadora y nos dijo que sí, que nos la pondría sin coste adicional. Le dejamos la bolsa de ropa sucia que él metió en la lavadora, luego en la secadora y finalmente dejó en nuestro cuarto (y que nosotros encontramos al llegar por la noche). La verdad es que fue muy amable.

The Burgundy
Desayuno
The Burgundy
Salón y cocina
The Burgundy
Cartel de no fumar

Aprovechamos para ver la casa por el día, pues es aún más bonita, con un jardín al fondo en donde hay un jacuzzi que no nos dio tiempo a utilizar. Cuando acabamos de desayunar y estuvimos listos salimos de la casa y atravesamos el precioso barrio de Marigny hasta el French Quarter, el más antiguo de NOLA.

Marigny

Marigny

Sus edificios datan de los siglos XVIII-XX y están protegidos por ley (cualquier restauración o nueva construcción debe de respetar el estilo arquitectónico). A pesar de llamarse Barrio Francés, muchos de los edificios se construyeron durante la época española.

French Market

French Market

French Market
Lectoras de Tarot
French Market
Música callejera

Primero dimos una vuelta por el French Market, mercado cubierto que cuenta con innumerables puestos de recuerdos, ropa, comida, etc., donde aprovechamos para comprar dos imanes de NOLA para regalar (6$).

Jackson Square
Catedral de San Luis

Llegamos hasta la catedral de San Luis, en Jackson Square (antigua Plaza de Armas), cuyo interior merece la pena visitar. Allí nos sentamos un rato al fresco y luego compramos en la tiendita de regalos de la propia iglesia un colgante de San Judas, que nos había encargado nuestra amiga Sara (12$). Al salir nos encontramos con los lectores de tarot, músicos, pintores, etc. En una esquina de la plaza se encuentra el famoso Café du Monde, pero la cola era tan inmensa que declinamos entrar.

Interior de la Catedral de San Luis
Exterior de la Catedral de San Luis

Continuamos paseando por el French Quarter y nos encontramos, sin querer, con una casa bastante destartalada que albergaba una misteriosa tienda vudú en donde entramos a ver todos los objetos que había expuestos.

Tienda de vudú

Tienda de vudú

Las calles del centro de la ciudad están llenas de bandas y músicos callejeros, siempre hay animación. Hicimos una parada para tomar algo en Bourbon Street, concretamente en la cafetería del bonito Hotel Sonesta, mientras vimos un rato la NFL (dos cervezas, 15’54$, no dejamos propina).

Nueva Orleans
Cruce en la calle Bourbon Street
Hotel Sonesta

Cervezas viendo la NFL

Nos acercamos hasta Canal Street y allí compramos un bono de día para poder utilizar el tranvía, pagando 3$/persona. No fuimos capaces de sacarlo en la máquina así que el conductor amablemente nos lo expidió. Nos bajamos en Washington Avenue, en el barrio de Garden District, pues queríamos visitar el cada vez más famoso Cementerio de Lafayette, (decidimos visitar éste en vez del de San Luis, pues al parecer había problemas de seguridad en este último).

Tranvía
Cementerio Layayette

Cementerio Layayette

Es pequeño pero bonito, así que en poco tiempo lo vimos, y estaba lleno de turistas, no hay ningún problema (no quiero ni imaginar. Salimos del cementerio y dimos una vuelta por las calles de alrededor, con el fin de ver las preciosas casas de madera del barrio Garden District.

Garden District

Garden District

Garden District

Cogimos el tranvía en la misma parada en la que nos había dejado con el fin de continuar la línea hasta el final, recomendación que nos había dado el dueño de nuestro alojamiento. La verdad es que fue un agradable paseo, pues vimos la Universidad de Loyola, Audubon Park, etc. Él nos advirtió que ésta era la parte más coqueta y que no hacía falta que llegásemos al final pero nosotros nos dejamos ir… Al final se nos hizo un poco larga la línea completa (50 minutos), pues hacía mucho calor, el tranvía iba lleno de gente y había mucho ruido.

Central Grocery

Una vez de vuelta en Canal Street, caminamos hasta Central Grocery, en 923 Decatur Street, un deli de origen siciliano, con el fin de probar la famosa muffuletta. El sur de USA es conocido por sus platos cajunes y criollos; en Nueva Orleans son típicos platos como los po’boys, el étouffée, la jambalaya, el gumbo, etc.

Central Grocery
Muffuletta

Muffuletta

En este caso, la muffuletta fue inventada en este local y consiste en un bocadillo de pan siciliano redondo con sésamo relleno de capicola, salami, mortadela, emmental y provolone, además de una ensalada de aceitunas marinadas mezcladas con encurtidos vegetales. Pedimos una grande para compartir entre los dos y dos aguas con gas (28’76$). Nos la comimos en el propio local, pues disponen unas mesas al fondo, estaba muy sabrosa, no sobró nada.

Nueva Orleans
Café du Monde
Café du Monde
Beignets

Tras la comida,  me emperré en ir al Café du Monde y misteriosamente cuando llegamos no había cola, al menos para las mesas del interior, así que nos sentamos y pedimos dos frappés de café y una ración de beignets (vienen tres), pagando 14$ más uno de propina. Los beignets son como buñuelos, no demasiado sabrosos, de hecho a Pelayo no le gustaron demasiado, pues dice que la masa estaba cruda en el centro. Por cierto, abre 24 horas prácticamente todos los días del año desde 1862 y sólo se puede pagar en efectivo.

Barco de vapor Natchez

Continuamos el paseo que discurre por el borde del río hasta el embarcadero de ferrys, teniendo la oportunidad de ver atracado el famoso barco Natchez. Este nombre proviene de una tribu que vivía en el Estado de Mississipi pero también de la ciudad de mismo nombre. Se trata de un barco de vapor, similar a los que surcaron el río durante el siglo XIX, pero actualmente ofrece cruceros turísticos, cenas y conciertos de jazz.

Salida del ferry
Vistas desde el ferry

En uno de los embarcaderos, justo delante del centro comercial Riverwalk, cogimos el ferry que navega hasta Algiers Point (2$/persona). Llevad el dinero justo porque normalmente no dan cambio. El barco no tardó más que unos minutos en atravesar el Mississipi y dejarnos en la otra orilla. Una vez en el otro lado no había mucho que ver así que decidimos volver en el mismo barco pero como la señora no tenía cambio (meten el dinero directamente en una caja de caudales y no pueden sacar nada de ella) nos recomendó ir al hall del edificio en busca de una máquina de cambio. Al final entre que subimos, cambiamos y volvimos a bajar el barco ya había salido…

Algiers Point
Louis Amstrong

No nos quedó más remedio que esperar al siguiente barco así que aprovechamos para dar una pequeña vuelta por la zona y hacer fotos del skyline. También vimos el monumento a Louis Amstrong, oriundo de NOLA. Nos llamó la atención una máquina que había en el embarcadero con merchandising de la policía.

Vistas desde Algiers Point

Vistas desde Algiers Point

Cogimos el siguiente barco, pagando otros 2$/persona y al poco llegamos a la otra orilla. Al bajar nos encontramos con las cabalgatas del Carnaval Latino así que nos quedamos bailando y recogiendo collares, práctica que se remonta al siglo XIX (y directamente relacionada con el gran carnaval de NOLA, el Mardi Gras). Inicialmente se lanzaban collares de cristal pero desde hace un tiempo son de plástico, made in China.

Carnaval Latino

Atravesamos nuevamente el French Quarter y tuvimos la suerte de cruzarnos con una boda, muy musical, como todo en NOLA. Las calles estaban llenas de galerías de arte, espectaculares casas como la de Delphine LaLaurie, una conocida asesina de la ciudad, famosa por haber torturado a una gran cantidad de esclavos. Hay empresas que ofrecen tours nocturnos que hablan del vudú, Marie Laveau, fantasmas, vampiros, etc., y todos deben de tener una parada delante de esta casa, pues estaba la calle llena de grupos de turistas.

Galerías de arte

Galerías de arte

Domicilio de Delphine LaLaurie

Al llegar al barrio de Marigny nos cruzamos con otra cabalgata así que reunimos un montón de collares de plástico pero también tiran pequeños objetos como muñecos, vasos plegables, etc. Una vez allí entramos en la Brasserie Marigny, local recomendado por el casero para cenar. Esto fue lo que pedimos:

Crawfish éttouffé: gambas con salsa cajún picante y arroz

Brasserie Marigny

Blackened Red Fish con smash potatoes

Brasserie Marigny

-Bread Pudding de postre

Brasserie Marigny

Para beber pedimos dos cervezas, un mojito y agua. La cuenta fueron 64’41$ pero dejamos propina hasta 77’61$. Entablamos conversación con los chicos de la mesa de al lado, él de Puerto Rico y ella de Michigan, muy simpáticos. Tras la cena volvimos caminando al hostal, muy contentos con todos nuestros collares, sobre todo uno que me tiraron a mí con luces incluídas (y es que hasta los árboles están llenos de ellos) y a dormir.

Recolecta de collares

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