Diario de USA, día 17: Key West o Cayo Hueso

MARTES 3 OCTUBRE 2017

Nos levantamos en Merlin Guest House, sobre las 8 de la mañana, tras una noche agitada por la lluvia y el calor, que hizo que no descansásemos bien. A las 8:20 un trabajador de Island Safari Rentals nos trajo las bicis de alquiler que nos había gestionado Laura el día anterior (14$/persona). Le recordé que cambiaríamos de hotel y que, por tanto, tendrían que recogerlas en Sothernmost Point Guest House.

Aprovechamos entonces para desayunar, pues el bufet ya estaba colocado en el jardín: huevos cocidos, yogur, bollos preñados de jamón york, tostadas, fruta, etc., en un entorno idílico.

A continuación cogimos las bicis y dimos una vuelta completa a la isla, pese a hacer un calor terrible. Al parecer el nombre de Cayo Hueso fue dado por los españoles cuando llegaron a la misma porque estaba llena de huesos humanos (la isla se usaba como cementerio). No vimos huesos pero sí barcos varados tras el huracán, como el de la foto en Fort Taylor Beach que abre esta entrada, y los famosos gallos, cuyo origen no está muy claro.

Tras el precioso paseo volvimos al Merlin pero no estaba Laura de servicio así que el trabajador que estaba en recepción la llamó por teléfono, ya que habíamos quedado en que nos reservaría alguna actividad acuática según los precios y el clima (pues aún se dejaba sentir por la zona el paso del huracán Irma). Nos dijo que los barcos de vela no saldrían ese día a navegar pero sí los catamaranes, así que nos ofreció una excursión a mitad de precio en este transporte que incluía buceo con esnorkel y kayak por 118$ los dos así que aceptamos. El barco salía a las 14:30 desde el puerto y volvería 5 horas después al mismo punto.

Key West

Dejamos entonces las bicis candadas en el Merlin Guest House y procedimos al cambio de hotel: metimos las maletas en el Mustang y lo dejamos aparcado en el parking del Southernomost Point Guest House. Pagué en la recepción los 80$ de la habitación pero no pudieron entregarme la llave, pues todavía no estaba lista, así que cogimos lo necesario de la maleta para la excursión marítima y caminamos de vuelta al Merlin para coger las bicicletas.

Nos desplazamos entonces en bici hasta el puerto atravesando las céntricas calles de Key West, en donde aprovechamos para comprar dos toallas de playa (30$) y el bikini más bonito que he visto nunca (40$).

Key West
Seafood Company

Cuando llegamos al puerto nos dirigimos a un local llamado Seafood Company, pues allí habíamos quedado con Laura sobre las 13 para tomar una cerveza. Se retrasó un poco pero mientras nosotros fuimos pidiendo algo de comer:

-conchs con salsa de lima

-calamares fritos

-pollo frito

Seafood Company. Key West

Laura nos había dado un vale de una bebida de igual valor para este restaurante así que dos de las cuatro cervezas que pedimos salieron gratis. Finalmente pagamos 63’75$ por todo (53’75 de cuenta y 10 de propina). Tuvimos una animada charla con Laura, que es encantadora.

Caseta de Fury Water Adventures

Tras la comida nos acercamos al puesto de la empresa Fury Water Adventures para pagar la excursión en barco y sobre las 14:15 nos despedimos de ella en el propio puerto, pues el capitán ya nos esperaba en el pantalán. La excursión se llamaba Island Adventure Eco Tour y consistía en bucear con esnorkel en unos cuantos lugares para posteriormente remar con kayak entre manglares. Esta empresa ofrece numerosas actividades acuáticas que podéis ver en su web.

Key West

El capitán, llamado Bill, iba acompañado de tres ayudantes (uno nos explicó que era ex militar del Ejército del Aire), siendo todos extremadamente amables. Debido al paso del huracán no había mucho turismo en ese momento en los Cayos así que sólo subimos 14 turistas en el barco.

Viaje en barco por Key West

La primera parada fue para bucear con esnorkel; yo bajé la primera al agua y enseguida me encontré con una enorme medusa así que el capitán, desde arriba, me dijo que nadase en otra dirección. Vimos langostas, enormes esponjas, peces de colores, etc., pero el agua estaba todavía muy revuelta por culpa del huracán así que la visibilidad no era demasiado buena.

Viaje en barco por Key West

Al rato me di cuenta de que sólo estábamos en el agua Pelayo y yo, así que le propuse volver al barco a ver si es que se había acabado el tiempo y no nos habíamos enterado. Cuando subimos a la nave nos percatamos de que la tripulación había preparado un pequeño buffet de comida, acompañado de barra libre de alcohol (cerveza, vino, espumoso, etc.), y por eso todos los participantes habían abandonado el fondo del mar en favor de la gastronomía de a bordo.

Viaje en barco con Fury por Key West

El barco se desplazó entonces hasta otro cayo, llamado Woman Key. Al parecer los Cayos fueron en el pasado refugio de piratas, pescadores, buscadores de tesoros, comerciantes y toda clase de personas que no eran aceptadas por la sociedad, como por ejemplo prostitutas. Al parecer en ese Cayo los piratas paraban a visitar prostitutas. Cuando llegamos lanzaron los kayaks al agua en una preciosa lengua de arena así que todo el que quiso se subió y el que no se quedó bebiendo en el barco; Pelayo y yo nos decidimos por un K2 y seguimos al monitor hasta un tupido manglar. Allí nos dieron una interesante explicación de cómo se expanden los manglares, creando islas nuevas, su ecosistema, importancia ecológica, etc.

Woman Key

Tras la explicación, los monitores sacaron bebidas de unas mini neveras que llevaban en los kayaks, y sirvieron vino a todo el mundo; nunca pensé que me iba a beber una copa en un kayak…. Tras brindar y beber Pelayo y yo nos adentramos remando por el manglar, admirando el paisaje.

Cuando nos cansamos volvimos a la lengua de arena y nos pegamos un baño en las aguas de color turquesa, cogiendo las gafas para ver algún que otro pez. Tras esta larga parada inciamos la vuelta hacia Key West, momento en el que aprovechamos para intimar con la tripulación y participantes, sin dejar de comer y beber.

Viaje en barco con Fury por Key West

Había dos hermanos policías de New Jersey muy agradables, un señor gordísimo de origen irlandés muy agradable, etc. Todos eran americanos excepto nosotros; quedamos enamorados de su simpatía y amabilidad. Llegamos al puerto sobre las 19:30 pero aún tardamos un buen rato en despedirnos de todos, tras una buena ración de besos, abrazos y fotos. Tenemos un estupendo recuerdo de esta actividad, tengo que agradecer fuertemente a Laura su sugerencia.

Viaje en barco con Fury por Key West
Foto de grupo

Cogimos las bicis, que estaban en el puerto, y fuimos hasta al Southernmost point para hacer unas fotos antes de que anocheciese (está a 140 km de Cuba, como ya mencioné). Tras el huracán la boya que marca el punto más al sur de Estados Unidos sufrió daños que pueden apreciarse en la foto, pero al parecer fueron reparados poco después. Por el camino se puso a llover así que nos dimos prisa, menos mal que el hotel estaba justo al lado, pues el clima empeoró rápidamente.

Key West
Southernmost point

Menos mal que llegamos justo en el momento en que la señora de recepción se marchaba para su casa, sino no sé quién nos hubiese entregado la llave… Rápidamente nos explicó dónde dejar las bicis (para que las recogiesen los de la empresa de alquiler al día siguiente), nos mostró el cuarto, la clave de la wifi y el horario del desayuno.

Southernmost Point Guest House
Habitación

Entramos en la habitación, que era preciosa, y Pelayo tuvo que ir rápidamente al baño a vomitar, tanto alcohol y viaje en barco le había sentado mal… Luego nos duchamos y nos tumbamos un rato en la cama a descansar. Al rato me desperté, con ganas de salir a cenar o tomar algo por las animadas calles de la isla, sin embargo no fui capaz de despertar a Pelayo así que nos quedamos en el cuarto hasta el día siguiente.

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