Diario de USA, día 19: Miami bajo la lluvia

JUEVES 5 OCTUBRE 2017

La primera noche en Miami no paró de llover y, cuando amaneció, continuaba levemente. Me desperté sobre las 9 así que avisé a Pelayo, pues el desayuno terminaba a las 10.  El comedor era una de las habitaciones del hotel y la verdad es que no era gran cosa: zumo, fruta, yogures, tostadas, bollería industrial, café e infusiones.

Hotel 18 Miami

Hotel 18 Miami

Tras el desayuno no sabíamos muy bien qué hacer, pues en ese momento caían chuzos de punta. Decidimos dar una vuelta en el coche así que Pelayo, que era el único que tenía el impermeable en el hotel, fue a buscarlo al parking.

Parking

Justo cuando estábamos en la puerta del hotel, esperando a que parase un poco la lluvia para que Pelayo saliese apareció otra pareja de españoles, gallegos además, pues les cazamos rápidamente el acento. Estaban alojados en nuestro hotel y no tenían tampoco muy claro qué hacer, dado el mal tiempo. Se llamaban Martín y Luisa y estaban de luna de miel, pasarían cuatro días en Miami y seis en Cuba.

Ocean Drive
Parkímetro

Por lo que nos contaron quisieron alquilar también un Mustang descapotable por un día pero les cobraban alrededor de 200$ así que declinaron la oferta. Les invitamos entonces a venir con nosotros a dar una vuelta por la ciudad en coche, accediendo rápidamente.

Ocean Drive

Ocean Drive

Tras pagar 16$ de parking, dimos una vuelta en nuestro coche por South Beach, poco a poco empezó a escampar. Tras una vuelta por la zona, dejamos el coche aparcado en una de las principales avenidas de Miami, Ocean Drive, pues encontramos casualmente un hueco (echamos 3$ en la máquina del parking, lo que nos dio para 45 minutos). Por cierto, creo recordar que hay que meter la matrícula del coche en los parkímetros, por si no os la sabéis de memoria. Aprovechamos entonces para acercamos hasta la playa para hacer unas fotos y ver la estupenda temperatura que tenía el agua.

South Beach

South Beach

South Beach

A continuación nos sentamos en la terraza del Hotel Majestic, de estilo Art Decó. Pedimos tres cervezas y un té para Luisa, pagando por todo 46$ (nos invitaron ellos).

Hotel Majestic

Bebidas

Volvimos al coche cuando se terminó el tiempo y buscamos un restaurante que yo tenía ganas de probar, 11th Street Diner, pues era como una especie de vagón de tren restaurado en medio de la ciudad. Al parecer lo trasladaron desde Pensilvania hasta New Jersey en piezas y posteriormente al barrio Art Decó de Miami, por el mismo sistema. Al llegar tuvimos muchísima suerte, pues había una plaza de parking en la calle, justo delante del restaurante. Como ya no teníamos monedas sueltas, pagué con tarjeta hasta las 14:30, 3$ otra vez. Creemos que el precio sale sobre 4$/hora.

11th Street Diner Miami

11th Street Diner Miami

Esperamos en la barra hasta que quedase una mesa libre, que fue a los pocos minutos de llegar. Tras mirar la carta pedimos cuatro hamburguesas:

-una Cowboy para Martín: queso, bacon, cebolla y salsa barbacoa

11th Street Diner Miami

-una con los ingredientes que escogió Luisa, que no los recuerdo exactamente

11th Street Diner Miami

-una Surf and Turf para Pelayo: gambas y chipotle

11th Street Diner Miami

-Stunt Devil para mí: queso, bacon, jalapeños, huevo y aros de cebolla

11th Street Diner Miami

-Alitas de pollo Classic Buffalo

11th Street Diner Miami

De beber pedimos cuatro cañas y agua. La comida estaba muy buena, pagando 120$ (116’56+propina). Tras la comida cogimos nuevamente el coche y dimos una vuelta por  algunas de las islas de Miami como las Venetian Islands y las Dodge Islands, alucinando con las mansiones y coches que allí había. Encontramos una con una estupenda decoración de Halloween que llamaba la atención, pues había un montón de figuras en el jardín.

Venetian Islands

Venetian Islands

Nos acercamos hasta South Point Pier, en donde volvimos a aparcar en la calle, esta vez echando 2$., y nos dimos un paseo por la zona, viendo la playa y los edificios de viviendas que según Pelayo salían en la serie Miami Vice.

South Point Pier
Vistas de South Beach
Paseo

South Point Pier

Volvimos al Hotel 18 para dejar allí a nuestros amigos, pues a las 16:30 venía un coche a recogerlos y llevarlos al aeropuerto, en donde cogerían el vuelo a Cuba. Nos despedimos y seguimos con el coche hasta la zona de Cayo Vizcaíno en donde creo que nos cobraron un peaje.

Cayo Vizcaíno

Cayo Vizcaíno

Entramos en las dos islas, primero Virgina Key (apenas se puede ver nada, pues son urbanizaciones privadas, pero paramos en el famoso restaurante Rusty Pelican para hacer fotos del skyline) y después Cayo Vizcaíno (no pudimos entrar con el coche hasta el final, Cabo Florida, pues estaba cerrrado). Sí pudimos entrar en la zona de Mashta, dentro de Cayo Vizcaíno, en donde quedamos perplejos por el lujo de las cases, coches y yates, pues muchas de ellas disponían de embarcadero privado.

Cayo Vizcaíno
Mashta
Miami
Downtown

Volvimos hacia el Downtown y Bayside, que son impresionantes por sus rascacielos, dirigiéndonos posteriormente al barrio de Wynwood, pues yo quería ver los variados graffitis que hay por el barrio. Dimos una vuelta por las manzanas pero no nos gustó demasiado la gente que había en algunas de las calles así que, como empezaba a oscurecer, volvimos para la zona del hotel.

Wynwood

WynwoodWynwood

WynwoodWynwoodWynwood

y dimos una vuelta por Ocean Drive, con el fin de ver el ambiente nocturno de la zona. La avenida estaba llena de cochazos, silicona, dinero y demás lujo (por cierto vimos la casa en donde asesinaron a Versace).

Ambiente nocturno en Ocean Drive

Dejamos el Mustang otra vez en el mismo parking y callejeamos un poco por el barrio hasta que encontramos un restaurante peruano llamado Chalan on the Beach, en el número 1580 de Washington Avenue. Decidimos entrar y cenar allí, pidiendo los siguientes platos:

-Ceviche de pescado y pulpo

Chalan on the Beach. Miami

-Tallarines saltados con lomo

Chalan on the Beach. Miami

-Tres leches con lúcuma de postre

Chalan on the Beach. Miami

Para beber dos cerezas Cusqueñas y agua, pagando 62’65$ (/52’21+propina). El servicio fue muy amable y la comida nos gustó. De camino al hotel pasamos por una tienda de recuerdos de esas que parece que no cierran nunca, y no pudimos resistirnos a comprar dos camisetas (una para Pelayo y otra para mí), un bolso para mi suegra y un imán para Iñaki, pagando 51’31$. Por cierto, me gustaría destacar la pechonalidad de alguno de los maniquíes que vimos en los escaparates.

Escaparates de Miami

Una vez en el cuarto vimos un poco de la liga NFL de rugby mientras nos servimos unas copas del vino que habíamos comprado el día anterior, un Merlot de 2014 elaborado en California por Bogle Vineyards.

Merlot de Bogle

Hoy al final, con tanta vuelta en coche, hemos recorrido 100km que voy a sumar al total del viaje:

Total Kilómetros Road Trip = 5.245 + 100  = 5.345  km

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*