Diario de USA, día 20: últimas horas en Miami y vuelo de vuelta

VIERNES 6 OCTUBRE 2017

Nos despertamos sobre las 8, bajamos a desayunar y luego preparamos las maletas, pues hoy salía nuestro avión de vuelta a España a las 21:30 horas desde el Aeropuerto Internacional de Miami. Un par de días antes habíamos escrito un mail a Álamo para ver si nos permitían entregar el Mustang en el Aeropuerto Internacional en vez de en el de Fort Lauderdale,que era lo que habíamos contratado en un principio debido a mi error, respondiendo rápidamente que no había ningún problema y que además no nos cobrarían nada por el cambio. La verdad es que estamos muy contentos con el servicio prestado por Álamo.

Miami
Coche que vimos por la calle

Cuando estuvimos listos hicimos el check out en el Hotel 18 y fuimos en busca del Mustang, no sin antes pagar los 16$ de rigor del parking. Nos dirigimos a Miami North, donde vimos mlujosas mansiones. Más tarde entramos en Little Haiti, que no nos pareció gran cosa, barrios con casas bajas muy modestas pero ni demasiado colorido ni algo de ambiente, quizás no acertamos con las calles ni con las horas.

Miami
Casa de Versace
North Miami
Miami
Little Haiti

Continuamos hasta Little Havana, barrio en el que se concentran disidentes cubanos, cuyo núcleo es la calle 8. Os aconsejo poner en Google Maps el Parque de Máximo Gómez, pues está en el pleno centro del barrio, y es que nos costó un poco encontrar la calle. En esta pequeña plaza se concentran los habitantes tanto para charlar como para jugar a las damas, ajedrez y dominó, pero curiosamente sólo vimos hombres.

Little Havana Miami
Parque Máximo Gómez

Little Havana Miami

Una vez que encontramos el barrio dejamos el coche aparcado en la calle, metiendo en el parquímetro 3$. Dimos un paseo para ver los murales, restaurantes, tiendas, etc., pues es un lugar con mucha vida, colorido y ambiente.

Little Havana Miami

Little Havana Miami

Little Havana Miami

Little Havana Miami

Como llegó la hora de comer le pedí a un señor que estaba sentado en un banco, de origen cubano, que nos recomendase un restaurante. Nos señaló un Supermercado que estaba a poca distancia, en la acera de enfrente (pero en la propia calle 8), y nos dijo que dentro disponía de un pequeño local de comidas llamado El Nuevo Siglo.

El Nuevo Siglo Miami

El Nuevo Siglo Miami

Seguimos su consejo, entramos en el Supermercado y, efectivamente, a la derecha había una pequeña barra donde servían varios platos de del día de típica comida cubana. Había que escoger un primero entre frijoles o caldo gallego, y un segundo con guarnición, también a elegir. Esto fue lo que pedimos:

-una de caldo y una de frijoles de primero

-Bacalao con yuca

-Picadillo con yuca

El Nuevo Siglo Miami

Además todas las comandas venían acompañadas de arroz. La bebida se cogía del supermercado, comola cerveza Modelo de la foto, y luego la cobraban con el resto. Estaba todo muy rico y además las raciones eran tan abundantes que no pudimos acabarnos todo, y pagamos la estupenda cifra de 19’80$. Un sitio muy recomendable.

Little Havana Miami

Little Havana Miami

Después nos dirigimos hacia Coconut Groove y Coral Gables. Allí pudimos observar el histórico Hotel Baltimore, con una torre que recuerda a la Giralda de Sevilla, y su famosa Venetian Pool. Las calles de alrededor fueron acuñadas con nombres de provincias españolas: Granada, Sevilla, Segovia, etc. Es una zona bien bonita para dar una vuelta.

Miami
Hotel Baltimore

Decidimos ir tirando para el Aeropuerto Internacional pero antes paramos para echar gasolina con el fin de entregar el coche con el depósito lleno, requisito que pone la empresa (32$). Al llegar al aeropuerto fue muy sencillo dejar el Mustang en sus sitio, pues hay un montón de carteles que indican la terminal de Rental Cars y, una vez en ella, de cada compañía. Nos pusimos en la fila de coches para entregar de Álamo, un operario nos revisó el coche, nos dijo que estaba todo bien y nos entregó un recibo. Sacamos las maletas y nos despedimos tristemente del Mustang que tantas alegrías nos dio, figurando 3386 millas/5450 km…

Pelayo y Musti

Como aún era pronto, nos sentamos en uno de los pocos locales que tiene la Terminal F del Aeropuerto, llamado Chili’s, y pedimos cerveza y agua con gas, pagando 21’5$ (18’09+propina). Al rato nos acercamos al mostrador y, amablemente, nos permitieron facturar una maleta y una mochila a cada uno, a pesar de sólo estar permitido un bulto. Pasamos los controles de seguridad y entramos en la zona aire, nuevamente con pocas tiendas y entretenimiento. Pelayo aprovechó para comprar unos cascos de música de la marca Monster por 50$.

Pelayo y yo con Musti

Comimos algo antes de subir al avión, pero había poca oferta: un roll y una minipizza a medias, con cerveza y agua (31$). Por fin embarcamos pero salimos con meida hora de retraso. Casualmente en el avión iba Emma, una compañera de colegio de mi hermana, la cual nos dio muchas atenciones.

Vistas de Miami desde el avión

Al cabo de un par de horas sirvieron la cena: pasta para mí y pollo para Pelayo. Unas horas después apareció el desayuno: bocadillo de lomo y queso con zumo y té. Emma nos dio dos más que nos comimos más tarde. Aprovechamos el viaje para ver un par de pelis y dormir.

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