Diario de Japón, día 16: Kyoto-Hakone

DÍA 16, MARTES 1 NOVIEMBRE 2016

Nos levantamos a las 7, cerramos las maletas y dejamos el bonito apartamento que tan útil nos había sido durante nuestra estancia en Kyoto para desplazarnos a HAKONE. Cogimos el bus en la parada de OIKE-HORIKAWA hasta la ESTACIÓN CENTRAL de tren.

Entrada al apartamento de Airbnb

Una vez en la estación nos pusimos a la cola en la oficina de tickets pero había poca gente así que en unos minutos nos atendieron y nos cambiaron los billetes del tren de las 10:30 para el de las 8:30. La única desventaja es que no quedaban ventanillas libre y por tanto teníamos que ir separados.

Tren

Antes de coger el tren quisimos cambiar más dinero en la Nippon Tourism Agence pero estaba cerrada. Aprovechamos para comprar, una vez dentro de la parte del Shinkasen de la estación, un par de bebidas y dulces (filloas de arroz rellenas de anko) en un combini.

Se nos ocurrió esperar a ver si en los vagones de pasajeros sin reserva había asientos juntos libres y efectivamente hubo suerte, así también podíamos ver el paisaje por la ventanilla. Por cierto, hay que ponerse del lado del Fuji, es decir, si vais de Kyoto a Tokio en el lado izquierdo del tren. Fue una pena porque finalmente apenas vimos el paisaje, dada la densa niebla que había, y dicen que ese tramo es muy bonito… El viaje duró dos horas, que aprovechamos para desayunar y luego dormimos un rato.

Cuando llegamos a ODAWARA enseguida nos percatamos de que había estado lloviendo, pues los suelos estaban mojados. Bajamos del tren y seguimos unas flechas azules que había en el suelo que indicaban el camino hacia HAKONE. Aquí hay que coger la línea Odakyu hasta Hakone, que es privada y por tanto no incluida en el JR pass.

Flechas a Hakone

Allí había un punto de información con bastante haciendo cola así que nos pusimos al final; sin embargo avanzaba rápido dado el organizado sistema que siguen. Del interior de la oficina sale un chico y va preguntando (en inglés!!) a cada persona de la cola lo que necesita, anotándolo en unas fichas. Así, cuando llegamos al mostrador la gestión fue mucho más veloz, pues sólo con entregar la ficha el de la ventanilla hizo rápidamente la gestión.

Oficina de turismo de Hakone

Nosotros queríamos el HAKONE FREE PASS para 2 días (lo hay de 2 y de 3 días), que sale por 40€ si lo compráis en Odawara, pues si se coge en Tokio sale por 50€. Una vez que llegamos a la ventanilla nos atendió un chico negro que hablaba inglés muy bien, lo que nos dejó un poco perplejos. El chico nos explicó todo, nos dio los pases a cambio de 80€ y nos indicó cómo llegar a nuestro hotel. Haciendo cuentas nos dimos cuenta de que comprar el pase es prácticamente “obligatorio” si no queráis gastar un dineral en transportes.

Transportes y pases

Al salir de la oficina de turismo cambiamos dinero en el local que había justo al lado, dándonos el cambio de 108Y por 1€. A continuación tomamos la línea Odakyu, ya incluida en el Hakone Free Pass y bajamos en la estación de tren de Hakone. Allí buscamos la parada de bus, que estaba enfrente de la salida, y cogimos la línea de HAKONE-YUMOTO, pues en tres paradas llegaríamos a nuestro hotel, el TONOSAWA QUATRE SAISONS. Tenía cuatro estrellas y spa, en Internet parecía muy bueno, así que preferí pagar un poco más por la noche que pasaríamos cerca del Fuji.

Calle principal de Hakone y estación de tren a la derecha
Parada de buses

Cuando nos bajamos en la parada vimos que el hotel estaba al final de la cuesta y en una curva de la carretera bastante peligrosa, sin arcén, ni acera ni visibilidad, nos pareció un poco complicado para volver de noche. El chico que estaba en recepción nos dijo que la habitación no estaba lista pero que podíamos dejar allí las maletas. La entrada nos pareció bastante horrible y creímos que nos habían vuelto a estafar, como en Osaka. Miramos en Booking a ver si había posibilidad de cambiar la reserva y de paso a ver si había otras habitaciones disponibles esa noche pero no hubo más opción que quedarnos allí… Dejamos las maletas en recepción y nos fuimos a hacer el famoso tour por Hakone que incluye funicular, teleférico y barco.

Cogimos de nuevo el bus hasta KOWAKIDARI y de ahí tomamos el funicular, que nos dejó en GORA.

Funicular

Una vez allí subimos al teleférico hasta OWAKUDANI. Nos entregaron a cada uno unas mascarillas por si queríamos usarlas arriba, dadas las fumarolas que hay. En esta parada bajamos para ver el paisaje, cosa que fue imposible con tanta niebla. Había un montón de fumarolas de sulfuro que sí se alcanzaban a ver y a oler.

Mapa del teleférico

 

Mascarillas

 

Teleférico

En una tienda compramos el típico set de huevos negros (KURO TAMAGO en japonés) por 500Y/4’5€ (vienen 5), que son cocidos en aguas volcánicas, de ahí el color que adquieren. Dicen que por cada huevo que te comas tendrás 7 años de buena suerte. Te los dan en un saquito con un poco de sal, pero saben igual que los demás. Aprovechamos además para comer lo que llevábamos: sandwich de salchichas, quesitos ahumados, etc.).

kuro tamago

kuro tamago

Nos sentamos en unas sillas con forma de huevo para comer y de repente Pelayo abrió los ojos como platos: se había levantado la niebla y apareció el majestuoso Monte Fuji a nuestras espaldas. Todos los que nos dimos cuenta salimos corriendo como locos para hacer unas fotos de la maravillosa estampa.

Monte Fuji
Fumarolas

Tras sacar todas las fotos que pudimos, hasta que se volvió a nublar, cogimos el siguiente teleférico, que nos dejó en el LAGO ASHI. Este segundo tramo nos gustó mucho porque hay unas bonitas vistas de la zona. Al llegar al lago tuvimos que esperar un poco en el puerto hasta que llegó el siguiente barco. Se trata de una nave pirata, lo cual no pega mucho en un lago de Japón, con lo tradicionales que son, pero en fin… Incluso va un señor dentro del barco disfrazado de pirata para hacerse fotos con los turistas.

Barco
Tori en el lago Asahi

Lago Asahi

El viaje en barco fue muy agradable, duró sobre 30-40 minutos hasta que llegamos a la otra orilla. Durante todo el trayecto pudimos disfrutar de unas preciosas vistas del Monte Fuji, pues la niebla se levantó definitivamente y quedó una tarde estupenda. El lugar en donde desembarcamos del barco, HAKONEMACHI, nos pareció que tenía buena pinta, de hecho el chico que nos dio las indicaciones en la oficina de turismo de la estación nos comentó que era la zona más animada. De haberlo sabido hubiésemos cogido ahí el hotel.

Hakonemachi

Caminamos por el borde del lago, atravesando varios jardines muy agradables con observatorios (en uno había incluso un objetivo gratuito con el que vimos los caminos hacia la cumbre del Fuji). Pasamos también por el PUNTO DE CONTROL de la ruta de viajeros de Tokaido pero como estaban haciendo obras, todas las explicaciones eran en japonés, y queríamos seguir viendo más cosas (pues estaba empezando a anochecer), declinamos la idea de entrar. Por si os interesa, la entrada valía 500Y, con 100Y de descuento si se dispone del Hakone Free Pass.

Llegamos hasta el siguiente pueblo en donde había una parada del bus K, que nos llevaría hasta la zona de nuestro hotel. Justo arrancó en nuestras narices y no nos dio tiempo a cogerlo. Como tardaba 30 minutos en volver a pasar aprovechamos para tomar algo en un bar y ver la puesta de sol sobre el lago. Entramos en un local llamado BAKERY TABLE, cogimos una cerveza local y sidra de ciruela (700Y/6’4€) y salimos para la terraza. Resulta que bajo las mesas había una especie de piscina para los pies, con agua muy caliente. Rápidamente nos descalzamos y metimos los pies en el agua mientras nos tomábamos las consumiciones y admirábamos el paisaje, fue fantástico.

Spa para pies
Espectacular atardecer

Cogimos el bus K cuando pasó nuevamente y de camino a YUMOTO se hizo de noche cerrada muy rápidamente. Nuestra intención era pararnos en la CASA DE TÉ, pero cuando pasamos por delante estaba todo apagado y cerrado así que ya ni siquiera bajamos del bus.

Una vez en YUMOTO buscamos un sitio donde cenar, por la avenida que pasa delante de la estación de tren, pero estaban cerrando todos los locales. Estábamos en el exterior del único local que aparentemente estaba abierto (y por tanto estaba lleno de turistas), mirando la carta, cuando de repente vi un farolillo al final de la callejuela perpendicular que salía desde la principal y nos acercamos a ver de qué se trataba. El callejón es fácil de reconocer porque en uno de los edificios que hay a la entrada hay una langosta y un pescado gigantes en la fachada.

La izakaya estáalfondo de ese callejón
Izakaya Suzuka

Resultó ser una genuina izakaya que estaba todavía abierta, con 5 personas en la barra (un turista y cuatro japos) así que entramos. La cena fue estupenda, esto fue lo que pedimos:

-de pincho, al llegar, nos puso un par de trozos de pescado marinados en salsa agridulce, muy buenos (2*300Y=600Y/5’5€)

-Kaisen don: bol de arroz con sashimi (1500Y/13’6€)

-Naiku dofu: cerdo con tofu y caldo (650Y/6€)

-Sazuka manyi: masa de taro con raíz de loto frita, setas y un caldo riquísimo, fue el mejor plato que probamos durante nuestra estancia en Japón (550Y/5€)

-Sashimi 2000Y (lo vimos en la mesa de al lado y no pudimos resistirnos a pedirlo)

Creemos que se llamaba SUZUKA. Para beber tomamos agua y sake local (TANIZAWA, 750Y/6’8€) y sake de fuera (700Y/6’4€). Pagamos un total de 6800Y/62€. La recordamos como una de las mejores cenas de nuestra estancia.

Después cogimos el bus hasta el hotel y al bajar en la parada la zona nos tuvo mejor pinta que por el día, pues había farolillos y lucecitas encendidas por la zona que la hacían más bonita. Pagamos al de recepción 146€ y subimos al cuarto (como siempre no te lo enseñan antes de pagar). Ya nos habían subido las maletas, todo un detalle que aquí es escaso…

Habitación del hotel

La verdad es que la habitación era amplia y bonita pero un poco rancia, se ve que el hotel fue muy bueno hace años y con el tiempo se quedó antiguo. Había una zona de tatami con mesa para el té, bonitas vistas al río, TV, baño grande con bañera normal, etc. Lo malo es que la wifi funciona regular. En España por 146€ estoy segura de que hubiésemos tenido un cuarto mucho mejor pero no queda otra en Japón…

Yukatas

El hotel dispone de un pequeño onsen separado por sexos pero a partir de las 22 horas permiten reservas de 40 minutos para uso privado. Lo que hay que hacer es coger la llave y encerrarse por dentro para que no entre nadie. Se puede escoger entre el de mujeres y el de hombres, si estuviesen ambos libres. Bajamos un rato y al estar las dos llaves libres nos fuimos para el de mujeres, que es un poco más bonito. Estuvimos un rato juntos a remojo pero no aguantamos los 40 minutos, pues sólo hay una piscina y está muy caliente.

Onsen del hotel

Tras el baño subimos al cuarto y nos tomamos un té, cortesía del hotel (dejan siempre en el cuarto tetera, sobrecitos, vajilla, azúcar, etc). También nos dejaron unas mandarinas muy ricas que me tuve que comer yo sola porque a Pelayo le dan acidez. Tengo que decir que es de las pocas frutas que he comido en Japón, pues aquí es escasa y cara (recuerdo en algún mercado ver cinco tomates por 15€, melones a partir de 100€, etc.).

Cortesía del hotel

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