Isla de San Simón. Un pedazo de paraíso en Galicia

Desde hace tiempo sentía mucha atracción por la Isla de San Simón, en la ría de Vigo, debido a su belleza y por todo lo que en ella sucedió, así que este año decidí que por fin iría a visitarla. En realidad es un archipiélago formado por las Islas de SAN SIMÓN, SAN ANTÓN (calificadas como Bien de Interés Cultural desde 1999), y los islotes de AS COBREIRAS y PENA BRANCA.
Isla de San Simon
Vistas de la ría desde la isla

Las navieras disponen de líneas regulares a San Simón sólo durante los meses de verano y fines de semana. Me informé sobre las maneras de acudir a la misma:

NAVIERA PIRATAS DE NABIA: Salidas desde Vigo o Cangas, 12€ adultos y 6€ niños. Podéis consultar los horarios pinchando en el enlace a su web o llamando al teléfono 986.32.00.48.

AYUNTAMIENTO DE REDONDELA: salidas desde el puerto de Cesantes si hay un mínimo de 15 personas (9€ adultos y 5€ niños), el barco pertenece a CRUCEROS ÁNGEL (cuyo teléfono es 986.40.17.13).

Barco a San Simon

VIAXES LOA: para horarios y precios consultad en su web o teléfono Tlf: 986.40.99.60.

-Por libre: si tenéis la suerte de disponer de barco propio podréis entrar en la isla pero para ello tendréis que tramitar previamente un permiso en la web de la FUNDACIÓN ILLA SAN SIMÓN. Esta fundación, que pertenece a la Xunta es la encargada desde 2007 de conservar el patrimonio de la isla.

Al parecer las líneas funcionan prácticamente solo los fines de semana del verano y vacaciones, pero sólo en los casos en que se consigue un mínimo de pasajeros (alrededor de 15), sino el barco no zarpa.

Isla de San Simon

Nosotros cogimos el barco con el que trabaja el Ayuntamiento de Redondela, Cruceros Ángel, llamando directamente a la OFICINA DE TURISMO DE REDONDELA para reservar las plazas con antelación. El viernes 21 de Agosto nos presentamos a las 16:30 horas en el embarcadero del puerto de CESANTES, en donde aparcamos el coche sin problema, pues había mucho espacio. Pagamos las entradas a la guía, que ya nos esperaba en el muelle, y subimos al barco (con dos plantas, baños y visión panorámica en la base).

La excursión dura dos horas, una de viaje en barco y otra de caminata por la isla. Paso a relataros cómo se desarrolló la visita:

1.Ría de Vigo: una vez que el barco zarpa, la guía comienza a explicar por la megafonía del barco parte de la historia de la ría, sus mitos (como el dragón Coca que robaba doncellas de la zona), la Batalla de Rande, funcionamiento de las bateas, detalles de las conserveras de la zona, construcción del puente de Rande, etc.

Bateas de la Ría de Vigo
El barco cruza por debajo del puente y luego da la vuelta para entrar de nuevo en la ría; las vistas son impresionantes. Nos contaron que en el momento de la inauguración, en 1978, era el puente atirantado más largo del mundo, con 1600 metros de longitud y un vano en el centro de 400 metros. Se abrió al tráfico en 1981 y actualmente es atravesado diariamente por 50.000 vehículos.  Los ingenieros que diseñaron el puente fueron Fabrizio de Miranda, Florencio del Pozo y Alfredo Passaro.
Puente de Rande
2.Isla de San Simón: sobre las 17:30 atracamos en la hermosa isla de San Simón. En realidad son dos islas, San Simón y San Antón, unidas por un puente. El barco llegó a uno de los pequeños muelles que hay, en donde se encuentran dos edificios: a la izquierda el Auditorio Multiusos (con una exposición permanente sobre la rehabilitación de la isla y espacio para conferencias) y a la derecha la antigua Casa del Guardia (que actualmente se usa como vivienda pero también para recepción de visitantes, reuniones, etc.). La isla cuenta con un vigilante de seguridad privada durante las 24 horas del día y videocámaras para controlarla en todo su perímetro; si os fijáis bien las veréis.
Isla de San Simon
Llegada a San Simón
La isla tuvo diversos usos a lo largo de su historia: monasterio, lazareto, cárcel y orfanato. Tras esta agitada historia fue abandonada durante treinta años, tras los cuales se hizo cargo de ella la Xunta. En 1986 comenzaron los trabajos de rehabilitación, dirigidos por el arquitecto César Portela, para darle un uso cultural y público.
Isla de San Simon
Fotos de antes de la restauración

No se descarta que San Simón haya sido habitada desde la prehistoria  (como sucede con otras islas de la zona: Cíes, Ons, Tambo, Areoso), sin embargo los restos más antiguos hallados en ella datan del siglo XII. Por aquella época había un Monasterio en la isla que fue habitado hasta que los monjes la abandonaron cansados de los sucesivos saqueos árabes, vikingos y piratas (entre ellos Drake a finales del siglo XVI). Al parecer en ella también habitaron templarios durante más de medio siglo.

Uno de los episodios más conocidos de la zona fue la BATALLA DE RANDE, en 1702, en la que se enfrentaron las flotas anglo-holandesas contra las franco-españolas en la ensenada de San Simón. Los galeones españoles venían cargados con tesoros de América, botín con el que se querían hacer los de bando contrario. Finalmente los españoles y franceses fueron vencidos y decidieron hundir los barcos con el oro (aunque al parecer dio tiempo a descargar una parte que fue enviada a Madrid). Se han recuperado anclas, vasijas, cañones y algo de plata pero nunca oro, por eso a menudo se dice que hay algún galeón todavía en la ría con tesoros (por los que ya se ha interesado alguna empresa privada).

En el siglo XIX la isla se convirtió en un LAZARETO, desembarcando en ella los marineros que llegaban a puerto enfermos o con síntomas. San Simón era el lazareto “limpio” y San Antón el “sucio”, donde se alojaban los que estaban en peores condiciones. Allí pasaban la cuarentena para evitar contagios a la población.

Isla de San Simon
Preciosa escalinata
Como lazareto se mantuvo casi un siglo, cerrando en 1927 debido al control de las enfermedades como la lepra. Durante su época como lazareto se construyó el puente que une las dos islas, pues antes sólo se podía cruzar de una a otra en barca o caminando cuando bajaba la marea. Hay que destacar que la obligatoriedad que existía para todos los barcos que navegaban por el norte de pasar la cuarentena en la Isla de San Simón favoreció el desarrollo de la ría de Vigo.
Isla de San Simon
Puente que une ambas islas

En el siglo XX, durante la Guerra Civil y posguerra, San Simón funcionó como CÁRCEL para presos políticos de toda España, construyendo para eso torres de vigilancia en la misma. Se calcula que por allí pasaron más de 6.000 presos que eran sometidos a trabajos como construcción de carreteras y caminos, tanto en la isla como en la costa. En esta ocasión la isla de San Antón funcionó como alojamiento para los militares que controlaban la prisión. Llegó un momento en que había tantos presos en la isla que tuvieron que construir barracones e incluso utilizar un barco que estuvo allí anclado durante varios meses como alojamiento (el Upo Mendi), pasando horribles hambrunas.

La prisión se cerró finalmente en 1943, pasando a ser RESIDENCIA DE VERANO DE LA GUARDIA DE FRANCO cinco años después. En 1950 se hunde un barco que llevaba a tierra 50 miembros de esta guardia, a causa del mal tiempo y las corrientes, muriendo casi todos, pues la mayoría no sabían nadar. En recuerdo a este trágico incidente se levantó un crucero encima del islote de As Cobreiras, a unos metros de las islas. Tras este incidente la isla se cierra definitivamente.

Isla de San Simon
Cruceiro en las rocas
A partir de los años cincuenta se creó el HOGAR MÉNDEZ NÚÑEZ para los huérfanos de marineros, que funcionó hasta 1963. A partir de ahí permaneció treinta años abandonada hasta que la Xunta se hizo cargo, recuperando fauna, flora y arquitectura de las islas. Hay varias fotos en el Museo del antes y el después donde podréis comprobarr el gran trabajo de restauración que se ha realizado.
Isla de San Simon
Vistas de los yates desde San Simón
La visita se hace caminando con la guía por la isla, todos juntos. No se dispone de tiempo libre para dar una vuelta, bañarse o tomar algo (de hecho la cafetería suele estar cerrada salvo que haya algún evento o un campamento de verano para menores).
Isla de San Simon
Vistas del puente de Rande desde San Antón

La guía nos fue enseñando los edificios y construcciones más importantes de ambas islas:

Capilla de San Simón: muy pequeña, alberga únicamente la imagen del santo que da el nombre a la isla.

Isla de San Simon
Isla de San Simon
Paseo de los bojs/buxos: un espectacular camino con enormes bojs centenarios a ambos lados, una maravilla.
Isla de San Simon
Casa de cultura y deportes del mar: se utilizaba como alojamiento durante su época de lazareto pero también para los menores durante su época como orfanato.
Isla de San Simon

Cafetería-Restaurante: a pocos metros de la capilla se encuentra la cafetería, que sólo abre cuando se organizan eventos en la isla, como ya comenté.

Residencia Stella Maris: es el edificio más alto del lugar. Se utilizó como residencia para el alto personal del lazareto o vivienda del Director de la cárcel, cuando funcionó como tal. Al parecer aquí se aloja la gente que en la actualidad pernocta allí cuando se organizan conferencias, ciclos, etc.

Isla de San Simon

Casa de baños: se encuentra al borde del mar, no lo visitamos.  En la actualidad se utiliza como balneario pero en su momento fue el lavadero de ropa.

Edificio de cursos y seminarios: actualmente se usa para cursos y seminarios pero en su momento se utilizó a modo de dormitorio (para los enfermos, los huérfanos y los reclusos).

Centro de interpretación y documentación: se encuentra en el antiguo lazareto “sucio”, es decir, en la Isla de San Antón, en donde estaban los más enfermos, atendidos por las monjas. Actualmente hay una exposición con información, fotos, etc.

Isla de San Simon
Cementerio: en él se enterraba el personal que moría en la isla, pero no los presos. Actualmente no queda ningún resto humano, sólo alguna lápida (una además era de un niño). En el exterior de las paredes del cementerio eran habituales los fusilamientos durante la época en que la isla se convirtió en cárcel.
Isla de San Simon
Cementerio en San Antón
Podréis ver una serie de esculturas por ambas islas y alrededores: la del Capitán Nemo y sus buzos en el agua de Moncho Lastra y Sergio Portela (sólo se ven enteros cuando está la marea baja, pues al parecer la isla sale en el libro de Julio Verne 20.000 leguas de viaje submarino) y varias por los rincones más insospechados de ambas islas, de los principales artistas gallegos (Francisco Leiro, Manolo Paz, Sergio Portela, etc.). No se me ocurre otro lugar mejor para tener una escultura.
Isla de San Simon Isla de San Simon
Tras la visita el barco nos llevó de vuelta al puerto de Cesantes, donde aprovechamos para tomar el sol en la playa antes de coger el coche y volver a casa. Fue una muy agradable e interesante visita que recomiendo a todo el mundo, ¡estoy segura de que la isla de San Simón y su historia os cautivará tanto como a mí!!

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*